Una leyenda urbana ambientada en Caracas y que no tiene nada que ver con burundanga
Ventana abajo y con los dedos apenas tocando el volante te montas en la Cota 1000, con la excusa de que “por la cota todo es más cerca”. Después de criticar a los “piqueros” que por poco se voltean unos metros delante de ti; de acelerar para pasar al Volkswagen con el motor abierto y de pegarle la corneta a la jeva que se “sacó la licencia en una caja de Special K”, aparece de repente un tipo muy alto, de barba larga y un sombrero marrón a lo Dick Tracy que camina a paso seguro por el hombrillo con las manos en los bolsillos. Por unos instantes, se te olvida tu destino final y te preguntas “A dónde irá este pana tan decidido?” Al mismo tiempo piensas… no está descalzo, ni sucio, no parece necesitar ayuda, no hace malabares ni vende Cocosete… Finalmente llegas a tu destino y el caminante de la Cota 1000 sigue su camino.
De regreso a tu casa, la escena se repite. El mismo señor continua caminando concentrado…inmune al frío, a la velocidad de los carros, y hasta a la lluvia…. A pesar de que la Av. Boyacá define el límite entre el parque nacional El Avila y la ciudad de Caracas a los 1.000 m.s.n.m., no sería lo mismo sin su Caminante. Algunos dicen que pasas sus días cultivando cantidades de sembradíos de creepy en El Avila y otros, que desde niño ha tratado de contar los pasos a lo largo de la Av. Sin perder la cuenta.
Tu que piensas?
2 comentarios:
Hoooooooooola Cathy... Que honor que me linkees... Y mas honor que sea el primero en dejarte un comment...!!!
Me gusta tu blog... Y recuerda...
"Escribe que algo queda"
www.geisslerpaul.com
Pienso que el es el Ganjaaaaaa Maaaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnnn.... directamente de Jameica para el mundo!
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